Entre el rumor de las olas, el eco de un reloj detenido y el tintinear de una moneda maldita, surge un tríptico musical que hunde sus raíces en la tradición de la balada, pero la transforma en un oscuro espejo del alma humana. “The Lighthouse Keeper’s Widow”, “The Nameless Hour” y “The Merchant’s Last Coin” son tres relatos en forma de canción que desafían la noción clásica de redención, revelando un mundo donde cada salvación tiene un precio, y cada vida, una deuda que debe ser pagada.
La viuda del farero: un faro que devora almas En “The Lighthouse Keeper’s Widow”, la luz del faro no guía hacia la seguridad, sino hacia un pacto sombrío. Cada barco que se salva del naufragio lo hace a costa de una vida: una víctima elegida por el propio guardián. La voz narradora, una viuda condenada a heredar la maldición tras la muerte de su esposo —el primer sacrificio del faro—, canta desde la resignación y la culpa. Esta balada marítima se convierte en una metáfora de la pérdida, el sacrificio y la perpetuidad del deber, donde la luz es tanto salvación como condena.
La hora sin nombre: el tiempo de los moribundos En “The Nameless Hour”, la oscuridad se traslada al reino de los sueños. El protagonista es un ser maldito que sobrevive robando los últimos sueños de los moribundos, visitando sus almas a las 3:33 de la madrugada —esa hora que no pertenece ni al día ni a la noche—. Cada sueño robado prolonga su existencia, pero también lo encierra en una eternidad vacía, tejida con deseos ajenos. Es una balada que habla del miedo a morir, pero también del horror de no poder hacerlo nunca.
La última moneda: la codicia como olvido Por su parte, “The Merchant’s Last Coin” ofrece una lección moral en clave gótica: la historia de un comerciante que intercambia sus recuerdos más preciados con el demonio Mammon a cambio de riqueza. Primero entrega la melodía de su madre, luego el recuerdo de su primer amor, después el sabor de la lluvia veraniega y, finalmente, su propio nombre. Cuando alcanza la fortuna prometida, ya no queda nadie dentro para disfrutarla. Es una advertencia lírica sobre la deshumanización que provoca la avaricia, donde la ganancia material se paga con la pérdida de la identidad.
Juntas, estas tres composiciones forman un viaje oscuro por los bordes del mito, el alma y el deseo. Con una narrativa que mezcla lo poético y lo macabro, estas baladas recuerdan que incluso en la belleza de una melodía puede esconderse un pacto, y que algunas luces —como las del faro— solo brillan porque consumen lo que aman.
Pepe Bocadillo es una banda de hardcore punk que nace en Bogotá, Colombia en 1999 teniendo como ejes principales la amistad, el amor por el punk y la autogestión. Desde el principio, la idea de Diego Forero en el bajo, Nicolás Siachoque en la guitarra y la voz, Camilo Sierra en la voz líder, Carlos Jiménez en la batería y la voz, y Carlos Gutiérrez en la guitarra fue crear un proyecto para expresar lo que no se dice, sin filtros ni fórmulas.
El nombre Pepe Bocadillo representa amistad, resiliencia, autogestión y resistencia. Es una mezcla entre lo cotidiano y lo combativo; una forma de decir que el punk nace de lo real, de la calle, de lo simple, pero con fuerza. Más que un nombre es una actitud, una manera de recordar que la rebeldía no siempre grita: a veces sobrevive, trabaja, siente y sigue creando desde abajo.
«A través de sonidos crudos y viscerales, generamos mensajes disruptivos que abordan temáticas sobre la vida, la sociedad y la condición humana. Buscamos provocar, incomodar y hacer pensar. Queremos hacer volar la cabeza con mensajes que nacen de distintas situaciones de la vida. Pepe Bocadillo escribe sobre la tensión constante entre el caos interno y el ruido del mundo. Nuestras letras surgen de la rabia, el cansancio y la contradicción de vivir en una sociedad que anestesia distrae y repite. Hablamos de la rutina, la ansiedad, la soledad, la violencia y la resistencia, pero también del deseo de despertar y seguir buscando sentido entre el ruido. No pretendemos dar respuestas, sino provocar preguntas. Queremos sacudir, incomodar y reflejar lo que todos llevamos dentro cuando el sistema, el tiempo o la vida misma nos aplasta», comenta la banda bogotana con influencias del hardcore punk, noise, thrash metal, shoegaze, grindcore y death metal; y bandas como The Exploited, Cancer Bats, Refused y Metz.
‘Rocky Billies’ es el nuevo lanzamiento de Pepe Bocadillo, es un retrato crudo y visceral de cómo las personas pueden desperdiciar su vida entre excesos, distracciones y rutinas que lentamente consumen el cuerpo y la mente. Con un sonido potente y letras que mezclan ironía y desesperanza, la canción refleja el cansancio de lo cotidiano y la sensación de perder el tiempo mientras la vida se desvanece en la monotonía.
La canción explora disonancias, guitarras poderosas capturadas de forma análoga en el estudio del grupo, y una mezcla de hardcore punk y thrash metal con beats explosivos que acompañan una voz desgarradora y frontal. El resultado es una pieza intensa y honesta.
«Queremos mostrar un nuevo sonido dentro de la evolución de Pepe Bocadillo. Buscamos llegar a más oídos y conectar con personas que resuenen con nuestro mensaje, manteniendo la esencia del punk, pero con una producción más sólida y un discurso más contundente», menciona la banda.
El video de ‘Rocky Billies’ fue creado y dirigido por Camilo Sierra, vocalista de la banda, y Carlos Jiménez, baterista. Nació de ideas originales, disruptivas y explícitas que buscan reflejar visualmente el caos y la rutina que la canción denuncia. Su narrativa es cruda, ruidosa y metafórica, con locaciones en espacios liminales que representan la ansiedad, la soledad, el temor, la rutina y la introspección frente a las decisiones que se toman a diario. La pieza combina crudeza y simbolismo para mostrar cómo el ser humano puede quedar atrapado en sus propios ciclos, repitiendo patrones mientras la vida se le escapa. Es una mirada crítica y directa, sin maquillaje.
«Es una canción que se adapta al estado mental de quien la escucha: puede ser una descarga de energía, un grito de desahogo o una reflexión sobre el paso del tiempo. No tiene horario, porque la rutina tampoco lo tiene», enfatiza la agrupación.
La portada del sencillo fue diseñada por Carlos Jiménez, baterista de la banda. Las fotos fueron tomadas en equipo en Okupa Studio, en una sesión donde las ideas fluyeron. El concepto fue trabajar algo irreverente, visualmente fuerte, con un contraste entre lo sucio y lo limpio, lo real y lo simbólico. El resultado es una obra conceptual que provoca al espectador, lo invita a pensar y a encontrar su propio significado dentro del caos visual.
‘Rocky Billies’ es el primer sencillo de los 11 temas que conforman el cuarto álbum de estudio de Pepe Bocadillo titulado ‘PEPE+’. El disco fue compuesto, grabado y producido por la banda en Okupa Studio (Bogotá, Colombia), manteniéndose fieles a su filosofía DIY (hazlo tú mismo) y de autogestión. La mezcla y el master estuvo a cargo de John DiBiase (ingeniero de mezcla ganador de premio Grammy).
‘PEPE+’ es un trabajo que resume la historia de la banda, pero también marca una evolución en el sonido y la forma de ver el mundo. Es un disco intenso, honesto y emociona que explora temas como el desgaste, la rabia, la memoria, la fe y la resistencia.
Durante lo que resta de 2025, Pepe Bocadillo seguirá lanzando nuevos sencillos de ‘PEPE+’, acompañados de videos y material visual hecho por la misma banda buscando conectar con nuevas audiencias y seguir fortaleciendo la escena independiente latinoamericana.
En el primer semestre de 2026, la banda estará enfocada en presentar el disco completo en vivo, con una puesta en escena intensa y emocional que refleje todo lo que significa este nuevo capítulo para Pepe Bocadillo.
«Es importante que las personas se den la oportunidad de conocer y descubrir a Pepe Bocadillo en Colombia y Latinoamérica porque somos una banda con historia, pero con espíritu vigente. Llevamos más de 26 años evolucionando dentro del punk y el hardcore, manteniendo siempre una identidad honesta, autogestionada y sin filtros. Creemos que quienes aman la música extrema, sincera y con contenido, pueden conectar con nuestra propuesta, con ese sonido pesado y contundente que habla de la vida, el cansancio, la rabia y también la esperanza. Somos prueba de que el punk no muere: se transforma, pero no se rinde», concluye la agrupación colombiana.
“The Pen” es una de esas canciones que te atrapan desde la primera nota y no te sueltan hasta llevarte por un viaje apasionante e inevitable. Este tercer sencillo de la colaboración entre NEC NYMBL y MEMPHIS REIGNS es una pieza que profundiza en el alma del oyente con letras avanzadas, ejecutadas con una autenticidad que solo nace del corazón.
En este poderoso tema, cuatro MC’s empuñan “la pluma” —esa herramienta simbólica que se eleva por encima de la espada— sobre un beat contundente donde flauta, cuerdas, guitarra y piano se entrelazan con precisión quirúrgica, bajo la producción y mezcla de NEC NYMBL, quien logra un sonido melódico, crudo y perfectamente equilibrado.
Cada MC representa un elemento: Memph encarna el agua y el mar, Nec domina el aire y el cielo, Sankofa incendia con el fuego, y Broken Sword arraiga con la tierra. En este orden, construyen un paisaje sonoro cargado de metáforas, imágenes vívidas y referencias mitológicas que refuerzan el poder poético del hip-hop en su forma más pura.
El estribillo, enérgico y envolvente, repite una frase que define la esencia del tema: “the pen is mightier than the sword” —la pluma es más poderosa que la espada—, recordándonos que el arte de escribir sigue siendo un acto de resistencia y creación.
“The Pen” no solo es una muestra de liricismo de élite y producción impecable, sino también una experiencia sensorial donde se percibe la calidez y el carácter analógico del sonido. La meticulosa ingeniería de mezcla y masterización refleja los años de experiencia de Nec Nymbl como productor, artista y operador de estudio, logrando un resultado que fusiona técnica, emoción y profundidad espiritual.
En definitiva, “The Pen” es la crème de la crème del hip-hop underground: una oda al poder de la palabra, al arte consciente y a la conexión entre los elementos que conforman tanto la naturaleza como el alma humana.
En el universo sonoro de Neural Pantheon, cada canción es una invocación. Este proyecto, situado entre la música electrónica, el arte conceptual y la filosofía del sonido, construye un imaginario donde las emociones humanas se traducen en código, las voces se funden con las máquinas y la espiritualidad adopta forma digital. Sus composiciones son más que piezas musicales: son artefactos simbólicos, cápsulas de memoria, pequeñas liturgias para la era del algoritmo. Cuatro de sus obras —Magus Truth, Oh Mother, Fiona’s Gratitude y Schala’s Heart— conforman un mapa emocional que atraviesa el conocimiento, la fe, la gratitud y la memoria.
Magus Truth: el conocimiento como invocación En Magus Truth, Neural Pantheon despliega un ritual donde la tecnología se vuelve mística. Las capas electrónicas y la voz sintetizada evocan un templo invisible en el que la verdad y el poder se confrontan. La canción interroga la figura del “mago” contemporáneo: ya no el hechicero que domina los elementos, sino el programador que modela la realidad desde un código. Es una reflexión sobre el acto de crear y el precio de conocer en un mundo donde la información reemplaza a la fe.
Oh Mother: la matriz del origen Oh Mother es un canto al principio, al vínculo, a la raíz. La figura materna aparece como símbolo de la tierra y del circuito, de la carne y del dato. Neural Pantheon teje un lamento electrónico donde la ternura y la máquina se confunden, explorando la pregunta: ¿qué sucede cuando la madre se convierte en interfaz? En su sonoridad, la pieza transita entre lo íntimo y lo monumental, como si un rezo ancestral resonara dentro de una cámara digital.
Fiona’s Gratitude: el agradecimiento como frecuencia En Fiona’s Gratitude, la gratitud adopta textura luminosa. La obra funciona como una carta de amor hacia lo intangible, una ofrenda a la empatía digital. Entre capas de sintetizadores cálidos y reverberaciones suaves, la canción invita a sentir sin cuerpo, a conectar más allá del lenguaje. Neural Pantheon logra que el agradecimiento suene como una vibración universal, una pausa contemplativa dentro del ruido de la era tecnológica.
Schala’s Heart: el pulso de la memoria Schala’s Heart es el cierre de este ciclo emocional. Inspirada en la figura mítica de Schala —símbolo de sacrificio y pureza—, la canción combina nostalgia y esperanza en una atmósfera suspendida. Su sonido es un corazón que late entre recuerdos fragmentados, una elegía digital que se pregunta si la emoción puede sobrevivir al tiempo y a la máquina. Neural Pantheon transforma la melancolía en luz, ofreciendo una experiencia sonora que respira humanidad a pesar de su arquitectura sintética.
En conjunto, estas cuatro obras revelan la esencia del proyecto: una búsqueda de espiritualidad en lo artificial, una reconciliación entre lo humano y el algoritmo. Neural Pantheon no solo compone música; diseña rituales contemporáneos, templos invisibles donde la emoción aún encuentra refugio.
Del 5 al 9 de noviembre, Barranquilla volverá a ser territorio literario con la segunda edición de la Feria Internacional del Libro de Barranquilla, el Atlántico y el Caribe (FILBAC 2025). La cita tendrá lugar en la galería Cubo de Cristal, en la emblemática Plaza de la Paz, donde autores, lectores y creadores se reunirán para celebrar la palabra, la lectura y el pensamiento caribeño.
Este año, la FILBAC rendirá homenaje al sociólogo Orlando Fals Borda, en el marco del centenario de su natalicio. Su legado —basado en el sentipensar y la investigación social participativa— será el eje de reflexión de una programación que busca redescubrir el pensamiento crítico y cultural del Caribe como territorio de saberes y memorias.
“Como un homenaje a Fals Borda, la segunda versión de FILBAC se erige como uno de los eventos más grandes que se ha realizado en la ciudad de Barranquilla. El mundo sentipensante del Gran Caribe estará presente en la Plaza de la Paz”, expresó Juan Ospino Acuña, secretario de Cultura y Patrimonio de Barranquilla.
Una feria que crece y se consolida
Con más de 200 actividades literarias, artísticas y académicas, la FILBAC 2025 promete superar las cifras de su primera edición, que convocó a más de 21.000 asistentes y generó ventas superiores a 590 millones de pesos. Este año, la meta es reunir más de 30.000 visitantes y movilizar cerca de 800 millones de pesos en el sector editorial, fortaleciendo la economía creativa del Caribe colombiano.
Entre sus invitados nacionales e internacionales destacan Joanne Rappaport, Matilde Eljach, Javier Ortiz Cassiani y Edgar Rey Sinning, quienes participarán en conversatorios, presentaciones de libros, talleres de creación y recitales de poesía. Además, la franja “Cultura en todos los sentidos” reunirá experiencias de cocinas tradicionales, danza, artes escénicas, artesanías y paneles sobre nuevas narrativas digitales.
El Caribe se piensa desde la palabra
Más que una feria del libro, FILBAC es una declaración cultural: el Caribe se narra a sí mismo. La programación incluirá espacios para el diálogo sobre patrimonio, edición independiente, literatura regional y memoria colectiva, reafirmando el compromiso de la feria con la diversidad, la inclusión y la identidad.
Para el escritor J.J. Junieles, “la lectura, las historias y la imaginación siempre estarán presentes en este tipo de eventos”. Mientras que Galia Ferrer, de la Red Distrital de Bibliotecas, añade: “Cada niño que toca un libro en la feria inicia un proceso de transformación cultural”. Voces que reflejan la esencia de una feria que entiende la literatura como herramienta de transformación social.
Una feria para todos
La FILBAC 2025 reafirma su carácter incluyente con intérpretes de lengua de señas, materiales en braille y espacios de participación para grupos étnicos, jóvenes y adultos mayores. Además, contará con el respaldo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, la Biblioteca Nacional de Colombia, la Cámara Colombiana del Libro, el Banco de la República, universidades del Atlántico y del Norte, la UNAD, y centros culturales locales.
📖 El Caribe, palabra viva
En su segunda edición, la FILBAC 2025 se consolida como un puente entre generaciones, saberes y territorios. Desde Barranquilla, el Caribe reafirma que leer también es una forma de habitar, resistir y construir futuro. Porque aquí, la palabra no solo se escribe: se baila, se siente y se celebra.