Un disco personal e introspectivo hecho para sanar y soltar, así es ‘21.2 Acústico’ de DeyCube
DeyCube es un proyecto artístico colombiano con raíz bohemia y energía rockera liderado por Deisy Cubillos, una cantautora que convierte la emoción en arquitectura sonora. Más que una artista, DeyCube es un medio: una voz que traduce experiencias humanas en arte, metáforas y música. Desde 2021, en los tejados de Soacha, Cundinamarca, una propuesta del alba ruge con sonidos que fusionan la poesía, la mística y el rock en un estilo único que nos transportan al lado poético de las noches capitalinas.
El proyecto nace con la necesidad de expresar lo que no cabe en lo cotidiano: el amor, la pérdida, la transformación, la consciencia. Su nombre representa la unión entre lo humano (Dey) y lo geométrico (Cube), como un equilibrio entre emoción y estructura, entre alma y forma. DeyCube, integrado por Deisy Cubillos (compositora y guitarra), Luisa Estrada (coros – batería), Paul Ospina (coros – guitarra líder) y Jesús Salgado (bajo), ha evolucionado desde escenarios callejeros y buses, hasta convertirse en una propuesta sólida con identidad conceptual y sonora.
«Su propuesta busca provocar emoción consciente. No solo se trata de hacer música, sino de activar algo en quien escucha: recuerdos, sensaciones, preguntas y despertares», comenta la banda con influencias desde el rock como Robi Draco Rosa, Gustavo Cerati, Scorpions, Iron Maiden y Tool, hasta raíces más bohemias y siempre con una búsqueda constante entre lo visceral y lo espiritual.
‘21.2 Acústico’ es el nuevo disco de DeyCube, es un viaje íntimo, es la versión más desnuda de este proyecto. El concepto del álbum gira alrededor de la vulnerabilidad como fuerza. Cada canción es un fragmento de historia: amores que transforman, miedos que se disuelven, conexiones que trascienden lo físico. El disco habla de la introspección, la memoria emocional, la pérdida, la sanación y el renacimiento. Es casi como abrir un diario… pero cantado.
«Con este álbum queremos decir que sentir profundamente no es debilidad, es poder. Que lo que duele también construye y que, en medio del caos interno, hay belleza esperando ser escuchada y sanar a través del arte», agrega la banda.
A nivel sonoro, ‘21.2 Acústico’ se mueve principalmente en lo acústico: guitarras limpias, voces al frente, atmósferas íntimas. Más allá de lo técnico, el sonido es emocional. Hay silencios que hablan, respiraciones que cuentan historia, y una interpretación vocal que no busca perfección, sino verdad.
En palabras de DeyCube: «Para este disco me inspiré en la vida misma, en las relaciones profundas, las despedidas que no se dicen y las presencias que, aunque ya no estén físicamente, siguen habitando en la energía».
‘21.2 Acústico’ de DeyCube presenta en ‘Mírame’ una canción intensa y declarante, en ‘La luna y el gato’ un relato íntimo, en ‘Cuántas Lunas’ un tema melancólico y esperanzador, en ‘Soledad Criminal’ una historia cruda y real. ‘Utopía’ es catártica y liberadora, ‘Sintonízate’ es profunda y sensorial, ‘En mis reminiscencias’ evoca recuerdos y nostalgia, ‘Las palabras precisas’ describe oportunidad y reconciliación, ‘Dulce alquimia’ es metafórica y sensual, y ‘Viviendo por ti’ habla de entrega y eternidad.
Es un disco perfecto para escuchar en la noche, en momentos de introspección, para cuando el ruido externo baja y la voz interna sube. También es ideal en momentos de transición: cuando estás sanando, soltando o entendiendo algo importante en tu vida.
El nuevo disco de DeyCube viene con el focus trak ‘En mis reminiscencias’, una canción que nace desde una conexión real y profunda con un alma gemela. Habla de esos vínculos que no tienen explicación, lo que se conoce como «halar del hilo invisible». El sonido es íntimo, casi confesional. La voz está al frente, acompañada por una instrumentación sutil que permite que la emoción respire. El videoclip busca representar esa conexión más allá del tiempo y la materia: la presencia invisible, la memoria viva, lo que no se rompe, aunque pese al tiempo y espacio.
«Más que números, la expectativa que tengo con este trabajo es conexión de que quien lo escuche se sienta acompañado, que alguien diga: «esto me pasa a mí también». Quiero que el impacto sea emocional, duradero y real», enfatiza la artista líder del proyecto.
La portada del disco representa la esencia del álbum: desnudez emocional y profundidad. No busca sobrecargar, sino transmitir. Es una imagen que conecta con la introspección, con lo esencial, con lo que queda cuando se quita todo lo superficial. El mensaje es claro: aquí no hay máscaras.
El 2026 es un año de expansión para DeyCube. La artista prepara nuevos lanzamientos, presentaciones en vivo y una construcción más fuerte de comunidad. También hay una intención de explorar formatos visuales y experiencias más inmersivas alrededor de la música.
«Es importante que las personas descubran a DeyCube en Colombia y Latinoamérica porque represento una voz auténtica. En un mundo saturado de estímulos, vale la pena conectar con propuestas que no solo entretienen, sino que también hacen sentir, pensar y recordar quién eres. Es una propuesta que nace desde lo real, desde lo vivido… «, concluye.

