Zach Seabaugh — “One By One”: A veces cambiar de vida empieza con una sola decisión

Hay transformaciones que no llegan de golpe. No existe un momento cinematográfico en el que todo cambia y, de repente, sabemos exactamente quiénes queremos ser. A veces simplemente empezamos a mover una pieza… y después otra. “One By One”, de Zach Seabaugh, nace precisamente de esa idea.

El nuevo single encuentra a Seabaugh en un territorio de indie folk cálido, íntimo y ligeramente marcado por el indie rock, donde la instrumentación deja espacio para que la canción respire. Es una producción de apenas 2:58, pero su mensaje se siente mucho más grande: el cambio como una suma de pequeñas decisiones que, con el tiempo, terminan convirtiéndonos en alguien diferente.

Y la historia personal detrás del tema le da todavía más profundidad. Después del enorme éxito de su debut Mr. Nobody, que acumuló alrededor de 500 millones de reproducciones, Seabaugh decidió alejarse de su vida habitual. En febrero de este año emprendió un viaje por el Appalachian Trail, recorriendo aproximadamente 1.400 millas desde Georgia hasta Nueva York, un recorrido que terminó en mayo.

Durante buena parte del trayecto estuvo completamente solo, llegando incluso a pasar varios días sin encontrarse con otra persona. Esa experiencia de aislamiento terminó alimentando las canciones de su próximo álbum, Now And Then, previsto para el 2 de octubre a través de Cloverdale Records. Y “One By One” parece ser uno de los retratos más claros de ese proceso de reconstrucción personal.

Lo bonito es que la canción no presenta el crecimiento como una gran revolución. Todo lo contrario. Habla de esos cambios silenciosos que casi no notamos mientras ocurren. Decisiones pequeñas, momentos aparentemente insignificantes, pasos que se van acumulando hasta que un día miramos atrás y descubrimos que ya no somos exactamente la misma persona.

Y musicalmente esa filosofía encaja perfectamente. “One By One” avanza sin prisas, con una calidez folk que resulta cercana y una textura indie que evita que el tema se quede anclado en la tradición. No necesita exagerar sus emociones: deja que la melodía y la interpretación hagan el trabajo.

Además, el lanzamiento ya está encontrando espacio en playlists editoriales como Fresh Folk y Folk Pop de Spotify, confirmando que el nuevo capítulo de Seabaugh está conectando con el universo folk contemporáneo.

“One By One” termina siendo mucho más que una canción sobre cambiar. Es una invitación a recordar que quizá no tenemos que reconstruir nuestra vida completa de una sola vez. A veces basta con dar el siguiente paso. Uno por uno.

Carlos Méndez y creativos de la escena cultural panameña presentan ‘Poeta Moderno’

Con un sonido melódico y etéreo liderado por una voz melancólica y acogedora, el cantautor panameño Carlos Méndez presenta ‘Poeta Moderno’, una tierna canción de amor y reflexión para la era de las redes sociales.

En más de 15 años de carrera, Méndez se ha posicionado como una de las voces más representativas de la música popular panameña. Ha lanzado cinco producciones que han cimentado su reputación en el ámbito del rock y pop en español, Depie (2010), Mar (2013), Ay Ay Ay (2018), Ikigai (2018) y Parafernalia (2025), todas caracterizadas por su estilo lírico honesto y directo, acompañado de una musicalización refinada gracias a su colaboración con productores como Tweety González (Soda Stereo) y músicos panameños como Chale Icaza y Víctor Méndez.

‘Poeta Moderno’ fue grabada por el productor George Barroso (Athica, El Papo Vecino) en su Ilícito Studio, y cuenta con los teclados de David Caparó (Capalove Estudio, Raíces y Cultura, El Papo Vecino), un colaborador de larga trayectoria con Méndez.

‘Poeta Moderno’ conecta con la mentalidad contemporánea por cómo vivimos y sentimos en esta era de las redes sociales, con líneas como: «En los textos del pasado se escribía del amor, de la naturaleza y de la fe. Hoy en día no se escribe, no se piensa, no se ama, no se besa por buscar quién nos ve». Y sumando a la obsesión con los like y demás, señala que «Si me gusta, es corazón. Si no me gusta también. Si comparto y si lo guardo es motivo de estrés. Obligados a engañarnos con canciones y con filtros que quitan del humano lo que no se quiere ver».

La letra de la canción fue escrita por David Román, empresario y compositor local quien también escribió la letra del sencillo ‘La Medicina’ (más de 200 mil reproducciones en plataformas digitales) para el maestro Osvaldo Ayala, ícono del típico panameño, Román ahora se adentra en el mundo del pop con Méndez.

La colaboración entre ambos surgió de una amistad. Comenta el cantautor: «David me comentó sobre sus escritos y me mostró una canción que el maestro Osvaldo Ayala le había grabado.  Desconocía esa faceta de David, un tipo del cual agradezco el apoyo siempre en mis proyectos como músico a manera filantrópica y de soporte emocional en muchos momentos complicados. Al mostrarme el texto, que a posteriori vendría siendo la canción ‘Poeta Moderno’, ya la próxima conversa se dio con guitarra en mano y empezamos a trabajar sobre los textos que David escribió.  Por mi parte fue un gusto musicalizar e interpretar esas palabras».

Para sumar otro nivel de arte a este proyecto colaborativo, el maestro Arístides Ureña Ramos, uno de los artistas plásticos panameños más reconocidos a nivel nacional e internacional, se sumó para ilustrar la portada del sencillo con una de sus obras. Comenta el pintor: «El cuadro es fruto de ciertas conversaciones que hemos tenido íntimamente entre David y yo. Me llamaba mucho la atención cuando él me dice esta cuestión del ‘poeta moderno`, cómo se comporta, cuál es la sensibilidad de una persona que está viviendo toda esta energía que él después va transformando en poesías y en trozos de poesías que van completamente encajándose a nivel musical».

Por su parte, Román comenta que ‘Poeta Moderno’ «nace de esa reflexión constante que muchos nos hacemos sobre si estamos tomando el camino correcto en esa entrega total al mundo digital: nuestras interacciones, percepciones y sentimientos definidos muchas veces por imágenes y mensajes efímeros que no guardan esa correlación entre el sentimiento profundo humano, y la ligereza con la que resolvemos nuestra vida a través de estos canales».