Nelly Avila convierte una historia de amor marcada por la guerra y el destino en “Si Lloran Sus Ojos”

Hay historias de amor que terminan por decisión de sus protagonistas. Otras terminan porque las circunstancias se encargan de separarlos. Pero algunas son todavía más crueles: cuando dos personas siguen amándose y, aun así, el destino consigue ponerlas en lugares diferentes.

Ese es el corazón de “Si Lloran Sus Ojos”, de Nelly Avila, una canción que construye una historia de amor atravesada por la guerra, la ausencia, una promesa incumplida y una segunda oportunidad que llega demasiado tarde.

La historia comienza con un soldado que debe marcharse a la guerra. Antes de partir, le promete a su amada que regresará y que, cuando lo haga, se casarán. Es una promesa sencilla, de esas que parecen capaces de sobrevivir a cualquier distancia. Pero la guerra tiene sus propios planes.

Durante el combate, el soldado resulta gravemente herido y cae en coma. Unos aldeanos lo encuentran y consiguen rescatarlo, pero mientras él permanece lejos de su hogar, en el cuartel general lo dan por muerto. La noticia llega hasta su familia y, con ella, la certeza de una muerte que en realidad nunca ocurrió.

Mientras tanto, la vida continúa para quienes se quedaron atrás.

Y cuando finalmente despierta, el soldado emprende el camino de regreso esperando encontrar aquello que dejó pendiente. Pero el mundo que recuerda ya no existe.

Al regresar, descubre a su amada junto a su mejor amigo. Ella también ha vivido su propio duelo y, creyendo que aquel hombre había muerto, reconstruyó su vida. Ahora quisiera regresar el tiempo y volver junto a quien realmente amaba… pero ya es demasiado tarde.

Ahí es donde “Si Lloran Sus Ojos” encuentra su verdadera tragedia: nadie necesitó dejar de amar para que todo terminara mal. Fue el tiempo, la guerra, la confusión y una cadena de circunstancias las que hicieron imposible el reencuentro.

Musicalmente, Nelly Avila lleva esta historia hacia la bachata, un género que parece hecho para las historias de amor imposibles: guitarras, sentimiento y esa mezcla particular entre romanticismo y dolor que permite que una tragedia pueda bailarse.

La canción no presenta simplemente una ruptura. Presenta algo mucho más doloroso: la posibilidad de que el amor siga intacto cuando ya no queda lugar para vivirlo.

Porque algunas historias no terminan porque el amor desaparezca.

Terminan porque el destino llega primero.

Y cuando eso sucede, quizá solo quedan las lágrimas de quienes alguna vez prometieron encontrarse de nuevo.

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