WADJDA (LA BICICLETA VERDE)

La bicicleta como símbolo de la equidad de la mujer.

Comentario sin spoilers.

Por: Jonathan Cantillo Reyes

“A tu manera, descomplicado, En una bici que te lleve a todos lados” canta coquetamente Carlos Vives a Shakira en una pegajosa canción tropical del caribe colombiano. En lo presente en el mundo occidentalizado la bicicleta tiene una connotación romántica. Siempre se establecen relaciones de un paseo en bicicleta como una cita ideal o el simple hecho de conducir la bicicleta como un medio para divertirse sanamente. En tiempos pasados las cosas eran diferentes. Pero no hay que irse al pasado para entender un poco del asunto. En nuestro presente aún hay partes del mundo en las cuales existen visiones negativas sobre el uso de la bicicleta. Y estos límites están establecidos en planos geográficos y más específicamente en contra de uso de este medio de transporte y de recreación por parte de la mujer. Esta visión llena de restricciones en oriente parece inverosímil, pero es bastante general ese entorno y quizá sea aún más de lo que nos imaginamos.

Basados en las fetuas de los eruditos religiosos y en la ley, “el ciclismo de mujeres en espacios públicos es un acto pecaminoso” declaró a la Agencia de Noticias de la República Islámica (IRNA). Según las tradiciones islámicas, las miradas pecaminosas (hacia el cuerpo femenino) son las flechas venenosas del diablo que indudablemente conducirán a una mayor corrupción moral», de acuerdo con la información del Centro para los Derechos Humanos en Irán.  Esta es la visión tajante de Irán, pero como se ha expresado anteriormente no se queda simplemente en ese país. Trataremos de hacer un pequeño análisis del aporte que la película Wadjda (La Bicicleta Verde, según su nombre para Latinoamérica) a la visión de la mujer y la equidad.

Wiki resuelve de una forma muy escueta el asunto sobre el cual trata en una sinopsis de esta película, versa de esta manera: “Una rebelde chica de Arabia Saudita participa en un concurso de oración del Corán en su escuela, con la esperanza de ganar suficiente dinero para comprarse una bicicleta”.  Y ese podría ser para muchos un resumen idóneo, no obstante, para ser altamente sinceros, sería irresponsable supeditar el asunto a “una niña rebelde” que quiere comprarse una bicicleta. Para ser más sensato y razonables, podemos más bien definir a Wadjda como una niña que lucha por la equidad

Desde aquí en adelante puedes dejar de leer si no quieres spoilers.

Tomaré un poco más al explicar la primera parte de la cinta porque me parece que encierra las claves necesarias para valorar el resto del largometraje.

En el primer minuto se encargan de demostrar rápidamente que la protagonista es una niña diferente. La primera razón es porque no está totalmente concentrada y seguir las instrucciones de canto de la profesora, tal como lo hacen las demás compañeras. La segunda es porque realiza un plano al piso, un paneo de los zapatos de todas las estudiantes. Mientras que todas las niñas lucen los zapatos del uniforme, Wadjda lleva unos zapatos deportivos, en la Costa Caribe les decimos: chavitos. Wadjda es diferente y por eso recibe de inmediato una oponente: la profesora de canto. Aunque esta solo sirve para empezar a establecer el personaje principal y su forma de ser.

Wadjda no solo se enfrenta a este oponente sino a otros pequeños oponentes que a la larga solo serán ayudantes de un oponente real: el sistema político social y cultural falocéntrico de Arabia manifestado en mayor o menos escala, en los personajes que rodean a Wadjda . Entre ellos su amigo Abdullah, quien comienza a establecerse como un referente de juego que hace surgir el objeto de deseo de la protagonista: la equidad. Aunque Abdullah cambia de rol rápidamente es facilitador para que haya un detonante en Wadjda ¿Cómo?

Abdullah ya se conoce con Wadjda y da inicio a un juego que implica un tipo de matoneo: tomar la comida de Wadjda. Wadjda lo sigue y es más diestra que Abdullah corriendo de modo que logra recuperar su comida. Abdullah se hiere en el orgullo. Bajo la premisa de sus amigos “perder contra una chica sería terrible” busca demostrar su superioridad sustentada en la condición viril toma una bicicleta para sacar ventaja humillándola según su cultura al despojarle el velo. Es aquí cuando Wadjda ve que está en desventaja. Por un asunto de género ella no puede luchar y por ende, siempre será vencida.

Aquí es donde ingresa en escena la mayor de las oponentes de Wadjda: La directora de la escuela, que durante toda la cinta conserva este rol de manera inamovible. Su presentación se hace con las siguientes palabras que buscan reflejar la visión de una nación focalizada tras los ojos una mujer sometida y que busca conservar el estatu quo de sumisión de la mujer ante las normas tradicionales del régimen político social:

“Paren, chicas. ¿Por qué se ríen tan alto? ¿Se olvidan de que sus voces no pueden ser oídas por hombres?  ¿Tengo que repetirlo? La voz de una mujer es su desnudez”.

“¿Dónde está tu velo?” – apelando ahora a Wadjda

“¿Dónde está tu velo?” su velo fue arrebatado por Abdullah, y no solo fue de forma física sino de manera figurativa, porque Wadjda ya tiene un problema en su cabeza claro: ella está en desventaja y debe equilibrar la balanza a su favor.

Wadjda al salir de la escuela e ir rumbo a su hogar, se manera casi mágica se aparece a sus ojos una bicicleta, una bicicleta verde. La bicicleta verde representa, por tal razón, la búsqueda de la esperanza, y simboliza para Wadjda la equidad. Este es el objeto al que está destinado y que tiene ante sí, imbuido grandes atributos. No es una niña rebelde luchando por comprar una bicicleta, es una todas las mujeres representadas en una juguetona niña que lucha por la equidad. Luego de estos, vienen una serie de intentos fracasados por lograrlo.

El primer intento de lograr tener un ahorro es aprovechando cada una de las oportunidades y las necesidades que tienen todas las personas que se encuentran a su alrededor en la escuela empieza a monetizar.  Esto comienza muy bien pero pronto llega a su precipitada caída. Ya que la directora de la en la escuela se da cuenta de todas las cosas que ella hace y le prohíbe terminantemente continuar su búsqueda.

Un segundo intento de que solicitará mamá que le completé el dinero que le hace falta llevaba 87 reales ahorrado y le hace falta completar los 800 la mamá no accede. En su lugar la madre también actúa como un nuevo oponente: “¿Has visto a alguna niña montar en bici? Preferiría vender fruta en el hospital a hacer ese trayecto”.

Pero de todo esto no es del todo culpable la madre. Ella es un reflejo más de la cultura:

“Vámonos, los hombres nos pueden ver. Si tú los ves, ellos pueden verte. Las chicas buenas van adentro.” Le dice en una oportunidad su hija.

De hecho, en una ocasión cuando Wadjda la anima a cantar la madre responde: “¿Yo? ¡Que Dios no lo permita!”

Su visión tan restringida sigue saltando a la vista cuando una tía de Wadjda la visita y hablan sobre el trabajo de la tía y le termina pregunta a ltía: “¿Tu marido te deja trabajar con hombres?”

Por eso mismo la obra es claramente feminista como parte del objetivo de la autora, de establecer una defensa de la mujer. Haifaa al-Mansour dice: “El feminismo debe ser ese lugar en el que todos tenemos iguales derechos y oportunidades. Creo que se trata de eso. Y, por supuesto, en realidad no es tan sencillo”. Este factor es claramente manifestado en la imagen de la mujer expresada en la obra, la imagen de mujeres cuyo machismo se encuentra impregnado en la visión que tienen de sí mismas. Por ello mismo, visibiliza en los diálogos y acciones a la mujer reprimida que interioriza su rol. “Quería contar algo intimista, de lo que yo supiera”, añadió. Y efectivamente lo logra con gran calidad, al punto de generar empatía.

Esta serie de asuntos referidos a la visión de mundo de oriente medio siguen saliendo a la luz en muchos aspectos que expondré de manera enunciativa pero que no me dedicaré a analizar pues daría para un ensayo interminable, de manera que solo haré mención de detalles que podrían seguir siendo analizados.

El Lesbianismo. Cuando dos estudiantes de la escuela de solo mujeres “fueron sorprendidas pecando”. Como resultante, las expusieron públicamente y las castigaron. Pero el mayor castigo fue el castigo social pues una compañera directamente le dice a una de ellas que accidentalmente la tropezó: “no me toques”. Si en la sociedad occidental la diversidad de géneros es algo que aún se ha tomado tiempo en ser aceptado, no podemos ni imaginarnos cómo será tal hecho en este país.

El periodo.  “Si tienen la regla no pueden tocar el Corán”. Siempre ha sido considerado el periodo como impureza en muchas culturas pasadas y contemporáneas. Es un asunto que vale la pena quizá hacerle un rastreo en la historia.

El mito de la virginidad y la bicicleta. Que aún se ve hasta en los países más desarrollados culturalmente. Se cree que una mujer puede romper su himen por manejar bicicleta y por lo tanto, desvirgarse. Eso se hace patente cuando Wadjda se cae de la bicicleta y la madre lo primero que dice es: “¡Tu virginidad!”. Y añade: “Son un peligro para las niñas. ¿Crees que puedes comportarte como un niño? ¿Por qué la dejaste montar?”.

A mediados de la cinta se viene el arco que establecerá el final. Es la siguiente opción para resolver el conflicto de la protagonista. Un concurso interno en la escuela en el cual van a ofrecer como recompensa $1000 riales a la persona que esté al estudiante que esté mejor entendido y se aprenda más partes del Corán. Esto le parece fácil Wadjda porque ella es una niña muy inteligente. Sin embargo, con el paso de los días, aparece una nueva rival que se presenta como la mejor hasta el momento entendiendo el tema, y no sólo, eso sino cantando que es una de los de las bases del concurso. Este último punto, el canto, hace que Wadjda empiece una lucha fuerte por lograr aprenderse esta obra, no sólo mediante un estudio regulares, sino que incluso compro un videojuego con los pocos ahorros que tenía. Finalmente, luego de muchas dificultades que logra solventar poco a poco, se halla lista preparada para vencer el obstáculo al final, y lo logra. Pero esta es un protagonista que no tiene todo tan fácil, como ya hemos visto, los problemas son lo natural en su vida, dado que la directora de la escuela la obliga a ceder el dinero a una fundación.

“¿Qué vas a hacer con el dinero?”, directora

“Compraré una bici”, responde Wadjda con gran entusiasmo e ilusión que se desvanece con facilidad cuando recibe un golpe mordaz de parte de la directora:

“Vamos donarlo a nuestros hermanos en Palestina? Una bici no es para niñas.  Sobre todo, para niñas devotas… que protegen sus almas y su honor. Tu familia no te dejará. Donaremos el dinero”.

Entonces por tercera vez, y ante un esfuerzo altamente nos encontramos a Wadjda frustrada por no lograr su cometido. Fue presa de una artimaña, un jugarreta mordaz, sucia y baja.

Con desilusión, desmoronada, retorna a su hogar. Con ello encuentra un poco apresurado pero oportuno cambio de situación: su mamá cambia de punto de vista. Reconoce su condición de mujer abandonada engañada por su marido. Asume su condición de mujer sola, e independiente. Y ahora en la sunción de ese rol, ve que no está obligada a vivir bajo todas las limitaciones de mujer de hogar por lo cual le facilita o le da su apoyo a su hija, le ofrece un camino a la libertad por medio de la compra de la bicicleta que la niña tanto deseaba.

“Al final, la protagonista consigue lo que quiere, pero hay un punto de frustración, porque siente que no la han tomado en serio. Es un sentimiento agridulce. Se consiguen cosas, pero no todas las que nos gustaría.” Dice Haifaa al-Mansour.

Realmente desde mi punto de vista como espectador tomo distancia en cuanto a este comentario de la autora. Si bien es cierto que se hay una cierta frustración, pues su camino es duro, y pierde a su padre en el camino. La metáfora final nos da luces de lo que viene. Wadjda corre en su bicicleta rebasando a todos los niños hasta que llega al límite de la calle y se enfrenta a una autopista. ¿Ganará Wadjda? Ella es una niña muy independiente y con muchas capacidades que seguirá teniendo luchas y limitaciones pues el sistema la supera, así que seguirá teniendo pequeñas victorias valiosas y por qué no tal vez la puerta abierta para luchar contra el sistema siendo presidenta. Esta es una ilusión que me hago como espectador.

https://www.abc.es/sociedad/abci-fiscal-irani-prohibe-mujeres-bicicleta-considerarlo-acto-pecaminoso-201905170220_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

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https://www.lamarea.com/2020/03/17/entrevista-haifaa-al-mansour/

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https://smoda.elpais.com/moda/asi-se-convirtio-la-bici-simbolo-libertad-la-mujer/

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https://culturacolectiva.com/historia/la-bicicleta-como-simbolo-de-revolucion-femenina

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