¿TU CUERPO ES TODO LO QUE EXISTE?

Autora: Liany Cobo Rodelo – Poeta

Hace algún tiempo escribí un micro poema, muy útil para conectar con algunas reflexiones, que quiero compartir contigo:

  • Soy la verdad en la que creo y me guía, mis pasiones, sueños, dones y talentos. Soy los valores y principios que defiendo y practico. Soy el aprendizaje y conocimiento construido a partir de los errores que he cometido, de las experiencias de goce o dolor que he vivido; la suma de todo esto me permite ser la mejor Liany que puedo ser. Soy todo un conjunto de colores y matices que me hacen única, maravillosa.
  • Mi cuerpo es mi casa, templo sagrado, regalo de Dios, el recipiente que contiene lo que siento, mis emociones, lugar en que experimento los altos y bajos propios de la naturalidad de vivir.
  • Los rollitos, conejitos, llanticas, celulitis, estrías, cicatrices, líneas de expresión y demás, son evidencia de que he vivido, he utilizado mi cuerpo para lo que fue creado: crecer, dar vida, disfrutar, crear, amar, bailar, descansar, gritar, llorar, enfadarme, perdonar, sonreír o reír a carcajadas; ha sido el instrumento para vivir de la mejor manera que he podido hacerlo hasta hoy.
  • Mi cuerpo es todo lo que existe, porque es el canal que me permite reconocer la realidad que me rodea y sentirme viva.

Aquí quiero hacer un pequeño paréntesis, para contarte una experiencia muy personal. Mirando las fotos en las que estaba soltera y sin hijos (actualmente tengo 2 hijos), noté que a la Liany de hoy le parece que la Liany de 10 años atrás ¡estaba “muy delgada”!… y hoy me digo: pensar que hace 10 años me sentía “súper gorda”. Cierro el paréntesis.

El tiempo en que un buen número de mujeres vivimos enemistadas con algún rasgo de nuestro aspecto físico es perfectamente comparable con media o una vida entera, adoptando posturas de otras personas que distan demasiado de nuestra realidad, talvez dejando de disfrutarnos y celebrarnos por el hecho de estar vivas; así que, si esta lectura te invita a reflexionar, hoy te digo, encuentra un motivo por el cual agradecer a esa parte de tu cuerpo con la que estás en “guerra”. Por ejemplo, desde mi propia experiencia de vida, es posible observar, acariciar mi vientre de manera consciente y agradecerle porque cobijó a mis 2 hijos durante los 9 meses de su gestación.

 Para mí el aceptarme es resultado de amarme, y un excelente primer paso en ese camino (que naturalmente se parece más a una montaña rusa), es agradecer por cada parte de tu cuerpo, por eso, no lo dejes para después, comienza ahorita mismo a disfrutar de tu casa, que es tu cuerpo, cuídalo consciente de todo lo que te permite sentir y hacer.

Redescúbrete más allá de la forma que tienes, así como lo hice cuando escribí, “Soy más poesía que piel y la piel es todo lo que existe”

Frecuencia Alternativa

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