ANDRES ROBAYO NOS PRESENTA: “NO ES UN JUEGO DE NIÑOS”

Una obra escrita para todo tipo de público, donde se evidencia a través de un aparente juego de niños, de una manera sutil pero contundente, el abuso de menores.

por: Azharys Hazbún

Andrés Robayo Carrillo, maestro en Arte Dramático, ganador del portafolios de estímulos “El escenario es tu casa” en la modalidad de creación dramatúrgica para las artes escénicas, con su libro “No es un juego de niños”, una obra escrita para todo tipo de público, donde se evidencia a través de un aparente juego de niños, de una manera sutil pero contundente, el abuso de menores.

Con siete años de experiencia como director y dramaturgo, maestro y director en la Escuela de actuación en escena, consolidando su experiencia en la técnica vocal en los montajes: “Si mi voz muere en Guerra”, “Drácula, Del sonido a la escena”, “La isla desconocida”, “Chicago”, “Mike y los cuentos” y “El rey león”.

La adaptación de cuentos para teatro también hace parte de su experiencia, logrando ambiciosos resultados en “La mujer que llegaba a las seis”, “Solo vine a llamar por teléfono”, y “El rastro de tu sangre en la nieve”, todas de Gabriel García Márquez, lo que lo motivó a crear sus propios textos.

Sin duda alguna, ha encaminado su carrera como maestro a un publico infantil, mismo al que hoy le rinde estatutos con esta obra, sin dejar de lado su experiencia como actor en obras de teatro de primer nivel, entre ellas, “La importancia de llamarse Ernesto”, dirigida por Mario Zapata, en “Sueño de una noche de verano”. dirigida por Olga Lucía Ruiz; en Yvonne, entre una larga lista de obras con las mejores compañías teatrales de la ciudad y muchos otros proyectos de carácter cultural que ha gestado durante su carrera, donde destaca su participación en tres versiones del Encuentro internacional de teatro de Barranquilla, ENITBAR.

Hoy, nos cuenta sobre su mas reciente obra, como fue producirla en tiempos de confinamiento y los retos que enfrento y logro superar para deleitarnos con tan preciosa obra, aquí la entrevista en privado con Andrés.

¿Como fue el proceso creativo del libro «No es un juego de niños” Como creación dramatúrgica producido en tiempo de pandemia?

Bueno era un proyecto que ya estaba gestado desde hace tiempo donde se trabajó en la puesta escénica y después se pasó a la escritura, aprovechando que ya estaba gestado con anterioridad, lo presente a la convocatoria como una oportunidad para mostrarlo al público y gratamente salí ganador.

¿Qué significado tiene para ti «No es un juego de niños”?

Este trabajo es sinónimo de entrega, de esmero, dedicación, toma de decisiones, de lucha constante y de amor a la temática escogida. Significa mucho para mí como artista, porque es el resultado de un proceso creativo muy completo.

¿En qué te inspiraste para crear este libro «No es un juego de niños”?

En el maltrato que día a día sufren los niños y del cual pocas veces se habla de este tema es ignorado o se piensa que no sucede, en esas voces infantiles que gritan desesperadamente que necesitan ser escuchadas y en aquellos niños que han muerto de manera indiscriminada a manos de abusadores.

Una experiencia fue convivir y hacer trabajo de campo visitando a mis primos pequeños que estaban en el rango de edad de 6 años, algunas veces los observaba y otras me ponía a jugar con ellos para tener mayor acercamiento al lenguaje infantil, a su dialéctica y a sus juegos, además de poder recordar muchas cómo cuando era un niño.

¿Cuál es la intensión inicial que representa «No es un juego de niños”?

 Mostrarle al público de manera directa, como los niños comunican lo que les está pasando en su vida a través del lenguaje del juego, como este puede ser utiliza como un medio, además, para percatarnos de señales de abuso de menores.

¿Crees que esta reciente creación dramatúrgica fue suficiente para mantener a tu audiencia conectada con el teatro?

Bueno nunca va a superar a la presentación del intérprete frente al público, pero es un recurso muy bueno que nos permite mantenernos visibles, obligándonos de cierta manera a no dejar de crear en medio de esta crisis.

¿Cuáles fueron los retos más grandes en esta producción y como lograste superarlos?

Los retos más grandes fue como crear los indicios en los juegos, porque todo debía ser tratado desde una manera sutil, solo este hecho y decisión para hablar de esta obra implicó mucho tiempo y mucha minuciosidad. Claramente pude superar al practicar una y otra vez en el escenario.

¿Como te sentiste como artista dramático trabajar en un producto que solo se mostrara a través de redes sociales?

Bueno no quede conforme porque el teatro es convivio con el espectador, es presencia viva de un humano a otro humano, es sentir, vivir y vibrar con los actores en la puesta escénica y permitirse así entrar en este juego de historia.

Por otro lado, Si habláramos de una socialización de la obra frente a un público digamos que se puede asemejar, pero si hablamos de presentar la obra, claramente no tiene el mismo valor.

¿Qué te gustaría que pasara de ahora en adelante con lo refrenté al arte dramático en la Ciudad de Barranquilla?

Que a través de este Portafolio se dieran cuenta que somos muchos los artistas que merecemos ser apoyados, porque somos muchos que todavía tenemos historia por contar y encarnar y para ello es necesario que las entidades públicas, los colegios y todo el público Barranquillero apoye en arte en todas sus facetas, sin desmeritar absolutamente a nadie.

Frecuencia Alternativa

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